miércoles, 20 de septiembre de 2017

Comer, cagar y follar

Acabé el curso hablando del final y lo empiezo escribiendo sobre el principio, más concretamente sobre el principio del legado que dejamos cuándo nos vamos. Cuándo nuestro cuerpo se ha ido pero permanece nuestro espíritu. Y no me refiero las ondas electromagnéticas que vagan por el universo cuando nos morimos. Lo siento pero no he buscado en el PubMed la evidencia al respecto para documentarme. Me refiero al espíritu en sentido metafórico que permanece en los nuestros, en los que nos conocieron y que sirve o inspira a otros a reaccionar de diferentes maneras ante la "desaparición" en vida de algunas personas.


Como estamos aún en las rebajas del verano, quiero apenas dejaros tres experiencias, el vídeo del funeral de Bud Spencer o Carlo Pedersoli como le llamábamos los amigos, el vídeo del entierro de Ferenc Puskas o cañoncito pum pum como le conocían en Chamartín y algunas notas sobre la forma de "morir" de Paramahansa Yogananda.

Podría caer en el simplismo de decir que los que celebran el funeral de una u otra manera aciertan al afrontar la muerte de manera... etc. etc. Pero sabéis lo que os digo, que desde que un monje de clausura (no diré de que confesión) me dijo que "no había nada más espiritual que comer, cagar y follar bien" lo escucho todo con mayores márgenes de tolerancia. Por lo que, independientemente de gustos, dejemos dignidad a las personas para expresarse en vida acorde a sus valores y que su legado no sea otro que el respeto y la aceptación a dichas costumbres, sean cuáles sean, respetando la celebración que supone haber vivido.


Y ahora empieza Cuarto Milenio, Paramahansa Yogananda el día 7 de Marzo de 1952 decide frente al embajador de la India y otros cuantos comensales reunidos en un Hotel de Los Ángeles "entrar" (no se que verbo se usan en estos casos) en Mahasamadi, dícese de el abandono definitivo del cuerpo físico realizado en forma voluntaria y consciente por un gran yogui (no intentar hacer en casa sin la supervisión de un adulto). Y una carta certificada por notario (esto no se si es garantía o hándicap) del responsable del cementerio que acoge sus ¿restos? dice lo siguiente: 

“La ausencia de cualquier signo visible de descomposición en el cuerpo de Paramahansa Yogananda constituye el caso más extraordinario de nuestra experiencia […] Incluso veinte días después de su fallecimiento, no se apreciaba en su cuerpo desintegración física alguna […] Ningún indicio de moho se observaba en su piel, ni existía desecación visible en sus tejidos. […] Este estado de perfecta conservación de un cuerpo es, hasta donde podemos colegir de acuerdo con los anales del cementerio, un caso sin precedentes. […] Cuando se recibió el cuerpo de Yogananda en el cementerio, nuestro personal esperaba observar, a través de la cubierta de vidrio del féretro, las manifestaciones habituales de la descomposición física progresiva. Pero nuestro asombro fue creciendo a medida que transcurrieron los días sin que se produjera ningún cambio visible en el cuerpo bajo observación. El cuerpo de Yogananda se encontraba aparentemente en un estado de extraordinaria inmutabilidad. […]
Nunca emano de él olor alguno a descomposición. […] El aspecto físico de Yogananda instantes antes de que se colocará en su lugar la cubierta de bronce de su féretro, el 27 de marzo, era exactamente igual al que presentaba el 7 del mismo mes, la noche de su deceso; se veía tan fresco e incorrupto como entonces. No existía razón alguna para afirmar, el 27 de marzo, que su cuerpo hubiera sufrido la más mínima desintegración aparente. Debido a estos motivos, manifestamos nuevamente que el caso de Paramahansa Yogananda es único en nuestra experiencia”.

Franjuan

viernes, 23 de junio de 2017

¿ENDO QUE? SÍ, SÍ, LA ENDOMETRIOSIS EXISTE.

Hoy quería hablar de una enfermedad para nada considerada como enfermedad rara ya que afecta a entre el 10% y el 15% de las mujeres de todo el planeta, sin embargo aún es poco conocida, ya que hay muchas mujeres que la sufren y no lo saben o son mal diagnosticadas y que actualmente no se conoce la causa por el que ocurre esta enfermedad.

Como muchas enfermedades que son únicamente padecidas por mujeres, esta patología tiene muy poca visibilidad y no se realizan campañas ni programas de salud pública que ayudan a mejorar la calidad de vida de las mujeres que la padecen.

La endometriosis es una enfermedad crónica que se define como la implantación y crecimiento de tejido endometrial fuera del útero, siendo las localizaciones más frecuentes el peritoneo pélvico y los ovarios e incluso pueden encontrarse lesiones en otras muchas partes como el intestino, vejiga, estómago, pulmón, etc. Este tejido tiene dependencia hormonal del ciclo menstrual, produciéndose sangrado y desprendimiento del mismo con la menstruación. Se trata de una enfermedad crónica cuya causa se desconoce.

Las mujeres y adolescentes que tienen esta enfermedad cursan con dismenorrea, disuria, dispareunia y sequedad vaginal entre otros síntomas, y en muchos casos pueden llevar hasta 10 años hasta ser diagnosticadas de endometriosis. De media estas pacientes tienen que pasar por 8 facultativxs/especialistas hasta tener un diagnóstico. En resumidas cuentas pasan diez años con dolor mensual muy intenso, sin tratamiento y sin ser atendidas según sus necesidades, lo que lleva a una pérdida de la calidad de vida importante, ya que además es una enfermedad que a lo largo de la historia ha sido muy estigmatizada (como todo lo que está alrededor de la menstruación) y que incapacita a muchas mujeres a poder seguir sus actividades de la vida diaria (laboral, personal, etc).

El tratamiento de la endometriosis es únicamente sintomatológico, ya que no hay cura, y generalmente consta de analgesia, cirugía y/o terapia hormonal. Veo importante destacar que esta última generalmente lleva un control insuficiente por parte de los sanitarios y más aun teniendo en cuenta los efectos secundarios tan severos que produce. Por ello considero que tanto las enfermeras, el colectivo médico, etc debemos tener siempre presente la autonomía del paciente, respetar sus decisiones con respecto a las pautas de tratamiento así como no olvidar nunca la individualización de los cuidados. Al igual que debemos considerar parte del tratamiento la nutrición adecuada, una terapia psicosocial y tratamiento fisioterapéutico, que ayudaran a nuestras pacientes a tener una mejor calidad de vida sufriendo menores riesgos y consecuencias para su salud.

Una vez dicho esto me queda desmentir ciertos mitos que corren alrededor de la endometriosis y de la menstruación en general. Empecemos;

1-      El dolor de regla no es normal. La menstruación es un proceso fisiológico, normal y saludable de la mujer. Por tanto si tenemos  dolor menstrual debemos acudir a nuestro profesional de medicina. Con esto no quiero decir que el dolor signifique que se padezca endometriosis, pero es el especialista quien debe descartarla y determinar cuál es la causa de ese desequilibrio. Como dato diré que la mitad de las adolescentes que sufren dismenorrea juvenil será una endometriosis.
2-      La endometriosis afecta desde antes de la primera regla. A pesar de la idea errónea de algunos médicos y médica, la endometriosis es frecuente en adolescentes y mujeres jóvenes.
3-      La endometriosis no es una enfermedad rara o poco frecuente. Afecta a 170 millones de mujeres en todo el mundo, y en España se estima que la padezcan 2 millones de pacientes.
4-      El embarazo no cura la endometriosis. Puede eliminar algunos síntomas, pero no erradica la enfermedad en sí. Pero ojo, en otras mujeres incluso puede agravar los síntomas.
5-      Con la menopausia no se cura la endometriosis. Como hemos dicho anteriormente es una enfermedad crónica, y aunque puede haber un alivio en la menopausia por el descenso de los estrógenos no desaparecen los síntomas.
6-      Los anticonceptivos no son la solución definitiva. Este tipo de tratamientos  no tienen efectos a largo plazo, calmando algunos síntomas solo durante la toma del tratamiento. Sin embargo los efectos secundarios orgánicos y del ánimo si pueden ser de largo recorrido.
7-      La histerectomía no lo cura todo. La endometriosis es una enfermedad inflamatoria, hormonal y con componente inmunológico, por lo que la extirpación del útero no sirve para eliminar la enfermedad
8-      La endometriosis no tiene en estos momentos ningún tratamiento curativo, solo paliativo. De ahí la importancia de detectar y comenzar el tratamiento y los autocuidados cuanto antes para evitar que evolucione a cuadros más graves o pueda afectar a otros órganos.
9-      El dolor no es de origen psicológico. Es un dolor real comprobado, ya que se ha demostrado que existe sensibilización del sistema nerviosos central y autónomo.
10-   El dolor no es proporcional al grado diagnosticado. Hay IV grados de gravedad, pero incluso el mayor grado puede cursar asintomático. El dolor en la endometriosis puede cursar en sus diferentes formas; neuropático, cíclico, crónico, agudo, inflamatorio, etc. 
11-   La endometriosis no causa infertilidad. Si es cierto que tienen un 30% mayor de dificultad. El problema radica en el retraso del diagnóstico y la edad tardía del primer embarazo por causas socioculturales.
12-    Las relaciones sexuales no duelen ni molestan. Es un mito que las relaciones coitales (vagina-pene) duelan o molesten a una mujer sana que mantiene una relación placentera y consentida. Si hay dolor en la penetración profunda, es un síntoma de sospechar endometriosis. La dispareunia o el vaginismo no son normales.
13-   La endometriosis es una enfermedad social. Ya que afecta a todas las dimensiones de la vida; personal, de pareja, familiar y laboral. Además tiene un alto impacto económico relacionado con gastos directos e indirectos, como las bajas laborales, hospitalizaciones, medicación pautada contínua, rehabilitación, conciliación, etc. Si las mujeres asumen el rol de cuidadoras y ellas caen enfermas ¿Quién cuida y sostiene a las mujeres con endometriosis?

Pues sabiendo todo esto, solo queda saber llevarlo a la práctica con un buen plan de cuidados de enfermería para las pacientes con endometriosis. Pero no os preocupéis, las enfermeras no estamos solas Tenemos a nuestra disposición varias guías y asociaciones que nos pueden echar un cable. Desde aquí os recomiendo la “Guía de atención a las mujeres con endometriosis en el Sistema Nacional de Salud (SNS)” realizada en 2013 por el Ministerio gracias a la colaboración de grandes profesionales, y también os invito a conocer a la Asociación EndoMadrid que me ha inspirado a escribir este post y así acercarnos más a la igualdad en salud con perspectiva de género.



Märia Barrera



miércoles, 14 de junio de 2017

And this is The End


Aquí, en occidente tenemos una concepción cronológica de "El final" o como rezaban antiguamente las películas "The End".

Es decir, el final es el momento tras el cuál no ocurre nada más, no hay tiempo ni ser después de ese momento que hemos llamado "el final".
Al parecer, esto no fue siempre así pero la influencia de la concepción cristiana de una vida ultratumba necesita de una concepción dónde el amenazante final te ponga ante el abismo de la nada para poder elegir en creer en una vida más allá de la vida. Pero no solo, la malvada tradición judeo-cristiana que tanta culpa tiene de nuestras fobias es la responsable, sino la forma misma en que se ha narrado la historia, desde que estudiamos en el colegio nos enseñan esas líneas del tiempo que hacen simular que avanzamos hacia algún sitio o en el tiempo... o como hacía mención al principio, en el mundo del cine ese fundido a negro cuando acaba la película y las palabras "The End" también han calado en nuestro inconsciente haciéndonos entender el final como el "acabose"  de todo tiempo y lugar. No entraré al debate de si el tiempo existe porque ese no era el motivo que hoy me ha traído aquí, simplemente mencionaré que otras tradiciones aludían a la circularidad de la historia (véase Hegel o el hinduismo), o la que Dios quiera que quisiese explicarnos Einstein (para gustos los colores)...

Pero un día me hablaron de las obras en mármol de Miguel Ángel, ¿ustedes creen que Miguel Ángel realizaba sus obras conforme a un estricto cronograma al estilo moderno? Imagino que como en todos los tiempos se comprometería o le forzarían a unos plazos de entrega para inaugurar algo o exponerlo en algún sitio, pero me gustaría pensar que Miguel Ángel en su genialidad artística hiciese lo que le viniese en gana y la autoridad moral de sus obras le permitiesen agotar los plazos que el considerase oportuno.

Llegados a este punto, la idea de "el final" que se puede derivar de una escultura se entiende mejor que en el caso del cine, es decir, una escultura esta acabada cuando has terminado de sacar todo el mármol sobrante al bloque original. Como sabéis M.A. argumentaba que las esculturas estaban dentro, como escondidas, de los bloques de mármol y lo único que había que hacer era retirar lo sobrante para que vieran la luz. Desvelar la verdad que se haya oculta dentro. Así que el final de su trabajo llegaba no en la sucesión de momentos temporales, sino cuando lo que se traía entre manos alcanzaba toda su potencia. Cuando del mármol no se puede sacar más, por haber agotado todas las posibilidades de su ser. En ese momento M.A. afirmaba "he acabado" "es el final de mi obra". Realmente esto sucede con las obras pictóricas igualmente, el último trazo, la última pincelada que encierra el sentido completo de la obra supone el final de la misma. Y en el cine, también, aunque su duración se mida en minutaje y nos haga pensar que nos movemos en una línea temporal que nos lleva hacia la conclusión pero mas bien se trata de que la obra quede completa, finiquitada que no le falte ni le sobre nada.


Y ahora bien, ¿qué ocurre si nos hacemos cargo de esta forma de entender el final para nuestras vidas? Incluso para nuestro día a día, ¿seríamos capaces de que el final del día en vez de marcarlo las agujas del reloj lo marcase el hecho de haber completado el mismo agotando todas sus posibilidades? Y que hay del final de la vida de las personas, debemos esperar a que se acabe su tiempo o debemos otorgar dignidad cuando su obra se haya completado, seguramente no sean excluyentes, pero les invito a reflexionar al respecto, sin pretensión de hacer apología alguna de eutanasias, suicidios asistidos u otras modalidades, sino todo lo contrario haciendo apología de cuidar la vida en todas sus potencialidades para que el final hagamos como se rumorea que hizo Miguel Ángel al contemplar a su Moisés acabado, y le melló la rodilla con el cincel mientras le espetaba "solo te falta hablar".  

Procuraré aplicarme el cuento en lo sucesivo con las entradas del blog... 
Juanfran