viernes, 23 de junio de 2017

¿ENDO QUE? SÍ, SÍ, LA ENDOMETRIOSIS EXISTE.

Hoy quería hablar de una enfermedad para nada considerada como enfermedad rara ya que afecta a entre el 10% y el 15% de las mujeres de todo el planeta, sin embargo aún es poco conocida, ya que hay muchas mujeres que la sufren y no lo saben o son mal diagnosticadas y que actualmente no se conoce la causa por el que ocurre esta enfermedad.

Como muchas enfermedades que son únicamente padecidas por mujeres, esta patología tiene muy poca visibilidad y no se realizan campañas ni programas de salud pública que ayudan a mejorar la calidad de vida de las mujeres que la padecen.

La endometriosis es una enfermedad crónica que se define como la implantación y crecimiento de tejido endometrial fuera del útero, siendo las localizaciones más frecuentes el peritoneo pélvico y los ovarios e incluso pueden encontrarse lesiones en otras muchas partes como el intestino, vejiga, estómago, pulmón, etc. Este tejido tiene dependencia hormonal del ciclo menstrual, produciéndose sangrado y desprendimiento del mismo con la menstruación. Se trata de una enfermedad crónica cuya causa se desconoce.

Las mujeres y adolescentes que tienen esta enfermedad cursan con dismenorrea, disuria, dispareunia y sequedad vaginal entre otros síntomas, y en muchos casos pueden llevar hasta 10 años hasta ser diagnosticadas de endometriosis. De media estas pacientes tienen que pasar por 8 facultativxs/especialistas hasta tener un diagnóstico. En resumidas cuentas pasan diez años con dolor mensual muy intenso, sin tratamiento y sin ser atendidas según sus necesidades, lo que lleva a una pérdida de la calidad de vida importante, ya que además es una enfermedad que a lo largo de la historia ha sido muy estigmatizada (como todo lo que está alrededor de la menstruación) y que incapacita a muchas mujeres a poder seguir sus actividades de la vida diaria (laboral, personal, etc).

El tratamiento de la endometriosis es únicamente sintomatológico, ya que no hay cura, y generalmente consta de analgesia, cirugía y/o terapia hormonal. Veo importante destacar que esta última generalmente lleva un control insuficiente por parte de los sanitarios y más aun teniendo en cuenta los efectos secundarios tan severos que produce. Por ello considero que tanto las enfermeras, el colectivo médico, etc debemos tener siempre presente la autonomía del paciente, respetar sus decisiones con respecto a las pautas de tratamiento así como no olvidar nunca la individualización de los cuidados. Al igual que debemos considerar parte del tratamiento la nutrición adecuada, una terapia psicosocial y tratamiento fisioterapéutico, que ayudaran a nuestras pacientes a tener una mejor calidad de vida sufriendo menores riesgos y consecuencias para su salud.

Una vez dicho esto me queda desmentir ciertos mitos que corren alrededor de la endometriosis y de la menstruación en general. Empecemos;

1-      El dolor de regla no es normal. La menstruación es un proceso fisiológico, normal y saludable de la mujer. Por tanto si tenemos  dolor menstrual debemos acudir a nuestro profesional de medicina. Con esto no quiero decir que el dolor signifique que se padezca endometriosis, pero es el especialista quien debe descartarla y determinar cuál es la causa de ese desequilibrio. Como dato diré que la mitad de las adolescentes que sufren dismenorrea juvenil será una endometriosis.
2-      La endometriosis afecta desde antes de la primera regla. A pesar de la idea errónea de algunos médicos y médica, la endometriosis es frecuente en adolescentes y mujeres jóvenes.
3-      La endometriosis no es una enfermedad rara o poco frecuente. Afecta a 170 millones de mujeres en todo el mundo, y en España se estima que la padezcan 2 millones de pacientes.
4-      El embarazo no cura la endometriosis. Puede eliminar algunos síntomas, pero no erradica la enfermedad en sí. Pero ojo, en otras mujeres incluso puede agravar los síntomas.
5-      Con la menopausia no se cura la endometriosis. Como hemos dicho anteriormente es una enfermedad crónica, y aunque puede haber un alivio en la menopausia por el descenso de los estrógenos no desaparecen los síntomas.
6-      Los anticonceptivos no son la solución definitiva. Este tipo de tratamientos  no tienen efectos a largo plazo, calmando algunos síntomas solo durante la toma del tratamiento. Sin embargo los efectos secundarios orgánicos y del ánimo si pueden ser de largo recorrido.
7-      La histerectomía no lo cura todo. La endometriosis es una enfermedad inflamatoria, hormonal y con componente inmunológico, por lo que la extirpación del útero no sirve para eliminar la enfermedad
8-      La endometriosis no tiene en estos momentos ningún tratamiento curativo, solo paliativo. De ahí la importancia de detectar y comenzar el tratamiento y los autocuidados cuanto antes para evitar que evolucione a cuadros más graves o pueda afectar a otros órganos.
9-      El dolor no es de origen psicológico. Es un dolor real comprobado, ya que se ha demostrado que existe sensibilización del sistema nerviosos central y autónomo.
10-   El dolor no es proporcional al grado diagnosticado. Hay IV grados de gravedad, pero incluso el mayor grado puede cursar asintomático. El dolor en la endometriosis puede cursar en sus diferentes formas; neuropático, cíclico, crónico, agudo, inflamatorio, etc. 
11-   La endometriosis no causa infertilidad. Si es cierto que tienen un 30% mayor de dificultad. El problema radica en el retraso del diagnóstico y la edad tardía del primer embarazo por causas socioculturales.
12-    Las relaciones sexuales no duelen ni molestan. Es un mito que las relaciones coitales (vagina-pene) duelan o molesten a una mujer sana que mantiene una relación placentera y consentida. Si hay dolor en la penetración profunda, es un síntoma de sospechar endometriosis. La dispareunia o el vaginismo no son normales.
13-   La endometriosis es una enfermedad social. Ya que afecta a todas las dimensiones de la vida; personal, de pareja, familiar y laboral. Además tiene un alto impacto económico relacionado con gastos directos e indirectos, como las bajas laborales, hospitalizaciones, medicación pautada contínua, rehabilitación, conciliación, etc. Si las mujeres asumen el rol de cuidadoras y ellas caen enfermas ¿Quién cuida y sostiene a las mujeres con endometriosis?

Pues sabiendo todo esto, solo queda saber llevarlo a la práctica con un buen plan de cuidados de enfermería para las pacientes con endometriosis. Pero no os preocupéis, las enfermeras no estamos solas Tenemos a nuestra disposición varias guías y asociaciones que nos pueden echar un cable. Desde aquí os recomiendo la “Guía de atención a las mujeres con endometriosis en el Sistema Nacional de Salud (SNS)” realizada en 2013 por el Ministerio gracias a la colaboración de grandes profesionales, y también os invito a conocer a la Asociación EndoMadrid que me ha inspirado a escribir este post y así acercarnos más a la igualdad en salud con perspectiva de género.



Märia Barrera



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